viernes, 25 de mayo de 2018

Tiempos de guerra

"Me acuna este caos que apacigua mi guerra, en tiempos de golpes y lanzas de locura, que han proclamado la paz en este zulo sin cordura".- Lucía Mingorance González

sábado, 13 de mayo de 2017

Cuerdos

¿Quién osa esconderse tras su miedo? ¿quién calla mares de sílabas por temor? ¿quién se atreve a romper cristales, por llenarse de dolor?
 En esta vieja vida existen dibujos rotos, almas podridas y sonrisas perdidas, incógnitas sin resolver y algunas rotas fotos.
¿En qué momento te dan la mano los que quieren volver para volver a encontrarte? Cuando muera el hilo que nos une, morirán los momentos petrificádose en forma de recuerdos, que se evaporan en el cielo, y notificarnos de que aún estamos cuerdos.
Cuerdos para escribir, lo que la gente no quiere oír en versos,
las palabras que segregan dolor, angustia, paz y secretos.
Locos por volver a estar cuerdos,
en el sitio más bonito,
en el que hay un rinconcito
que poco a poco nos libra de nuestros miedos.



                        Lucía Mingorance González


jueves, 12 de mayo de 2016

"Quien se define con una canción o un perfume, no conoce la grandeza de su alma"


Una persona que le regala al aire un resoplo puede mostrar más sobre su ser que el aroma de una fragancia, quizás el perfume sea dulce, y te recuerde a una persona tierna, pero realmente, el alma no se pone caretas, muestra sentimientos a tu interior, de forma verdadera.
Puedes definirte con una canción, pero no puedes ser ella.
Todos somos grandes pero la realidad nos va haciendo pequeños, podemos ser más de lo que dice una canción o de lo que dice el olor de un perfume, siendo realmente como somos.
Nada material conseguirá hacerte más feliz que otra gran alma.
Lucía Mingorance González

jueves, 5 de mayo de 2016

Ilusión

Ya no hay agua que pueda calmar la sed, ya no hay viento que pueda enredar mi alma, no hay luz en esta noche, no hay canción en este silencio que pueda hacer ameno mi viaje.
Hoy no hay sentido ni sentimiento, no hay ni dolor ni brillo.
Mañana ya se va el hoy, como hoy se ha ido el ayer, y a veces me defino con mi tristeza, o con mi felicidad. La definición de un verbo como sonreír, que significa no dolor. La delgada línea entre ver en sueños y vivir la realidad; que parece que los sueños traicionan, o mienten, ¿qué ilusión tendré hoy? Nada me dice qué debo hacer, si andar o frenar, porque la dirección contraria de llorar es sequía, de nuevo me pregunto, ¿en qué dirección me llevará mi ilusión de hoy?



                                      Lucía Mingorance González

jueves, 21 de abril de 2016

Estimados funcionarios de la Unión Europea

Estimados funcionarios:
Me pesa de todo corazón escribirle en estas palabras con el propósito de hacerle reflexionar aobre sus pertenencias y sobre las pertenencias de los demás. A veces es duro reconocerque mientras que usted abre un grufo para pbtener agua, otros seres humanos con la misma dignidad que usted, recojen agua con las manos de un sucio charco.
Mi más sincera opinión es que ustedes son los que poco a poco pueden hacer cambiar la vida de estas personas a las cuales mucha población les trata como basura.
Ellos no solo desean comer para ser felices, sino para sobrevivir, tengamos compasión cuando la gula se apdera de nosotros; no deje que sean actores de anuncio, haga de ellos una vida decente.
Por favor, que la ignorancia no sea la protagonista de esta oscura historia, ponga al menos un papelque poco a poco vayamos rellenando entre todos con una historia de luz.
Quisiera yo que usted abra un gran paraguas para ellos, como símbolo de protección.
Un cordial saludo,
Lucía Mingorance González


martes, 12 de abril de 2016

Ojalá


Ojalá pudiera serpentear en la mente de los que están en soledad,
quisiera suprimir el miedo por valentía
ojalá pudiera emitir calor a tu frío
quisiera que ocurriese hoy, cualquier día.
Ojalá pudiera crear un sol infinito para la soledad,
quizás la palabra soledad es un sol envejecido
que se ha quedado sin fuerzas para alumbrar,
aún así está la luna, yo quisiera ser ella;
cuando el sol cae, ella tan especial, es capaz de enfocarnos.
Ojalá pudiera ser el abrazo más bonito de la historia,
aquel que un día supieron darme, quiero darlo yo.
Ojalá de pronto entiedas que ya no quedan más renglones,
algún día alguien te ayuda a escribir tu historia,
pero tú eres el único autor de ella.

Ojalá hubiese un agradecimiento enorme para aquellos a los que les debo más de un abrazo.








viernes, 1 de abril de 2016

Así es la vida

Así es la vida, te regala los renglones y te deja sin palabras para escribir, te araña lo que un día tatuaste en tu corazón, te abre caminos que no carecen de dolor.
¿Quién diría que no tiene manos, ojos, boca...? Pues con sus manos nos empuja al medio del escenario para que demos lo mejor de nosotros, en sus ojos nos reflejamos como espejo, pero sus ojos no son un espejo, en ellos podemos ver nuestro interior, en el color de sus ojos admiramos nuestro ser, la vida de cada uno tiene un color de ojos diferente a la de los demás; con su boca nos cuenta que el viento que roza nuestros labios es algo grandioso y que mucha gente carece de ello.
Así es la vida, peldaño tras peldaño, a veces quisiera dejarte, vida mía, o escoderme tras un muro, pero no me has enseñado eso, amiga mía, yo quisiera cobijarme en cualquier corazón que me cuide, pero cuando nos dejamos caer en la yema de los dedos de aquellos que alguna vez nos han ayudado, haces que se fuguen y... dolor, quizás lo hayas hecho porque deba buscar la felicidad de otro modo...

viernes, 12 de febrero de 2016

Suspiros



Nosotros, somos ellos,
roja sangre como rojo sus corazones,
lástima que hay que contarles que no solo en canciones,
de todas las madres nace algo bello.

Respiro su mirada inquietante,
respiramos ambiente alarmante
respira tan sigilosamente
por el miedo de ser inmigrante.

Horas huyen de los atacantes
con palabras y desprecios
ni una sonrisa ofrecemos de aprecio
segundos descansan sin contrincantes.

Ni un abrazo en la distancia,
ni una mano que abraza a otra mano
no reflexionamos: todos somos seres humanos
ante ellos no hay tolerancia.

Un capricho quisiera regalarte,
el demostrarte que todos somos diamantes,
que nadie recita ni escribe igual que Dante,
porque un suspiro basta para calcarte.

                                    


                                                           Lucía Mingorance González

jueves, 11 de febrero de 2016

Desigualdad economica en el mundo

Cuando el trabajo de una persona florece hacia el éxito es justo que
sea recompensado, y no solo su recompensa es el dinero, sino la
satisfacción de otras personas; hablando por ejemplo en el caso de
Facebook.
A veces se nos hace cuesta arriba no mirar al de al lado y
compararnos, me parece absurdo que mucha gente se queje del cobro de
los demás , mientras que muchos consejos nos cuentan : " tienes que
trabajar en lo que te llene y en lo que te guste". Si para alguien el
dinero es una virtud y con eso puede continuar caminando; genial, pero
hay cosas no materiales con las que la gente te puede pagar, como un
agradecimiento.
Cuando das sin pedir nada a cambio es cuando realmente te van a pagar,
ya sea con una mirada, una palabra o incluso un suspiro.
¿De verdad te gustaría estudiar 12h al día durante un año algo que no
te guste solo para cobrar 12000€ al mes? ¿Crees que soportarías esa
carga toda tu vida?
Pienso que no hay nada mejor que sentir que tu trabajo es valorado.
Todos vivimos del mismo sol y de la misma luna y bajo el mismo cielo,
si cada uno tuviese su propio cielo, luna y sol, no se daría una buena
convivencia. Si cada persona tiene uno propio, un sol brillaría más
que otro, una luna alumbraría más que otra, pero el hecho de ser capaz
de compartir tu luz y alumbrar el cielo de los demás, es lo que
realmente vale y te aseguro que con el dinero no se puede lograr.



                                                  Lucía Mingorance González

domingo, 25 de octubre de 2015

Tinieblas

Me despierto en las tinieblas de los obstáculos de este camino, intento abrir los ojos y deshacerme de la oscuridad que muerde brúscamente mi destino; sonrío, sin mirar atrás, lentamente doy un paso, dos, tres... y me dirijo a la luz del amanecer que forcejea con los mordiscos que me retrasan el paso, aprendo que con los ojos cerrados puedes ver más que con los ojos abiertos.
No sé si sentirse bien es ir en el buen camino, o es que no estoy aprendiendo de ningún error en ese momento que en minutos después, me enseñe a ser mejor persona.
No sé si algún grave error en mi vida me ha podido dejar huella en el alma, no lo sé.
No sé si puedo percibirme tal y como soy, no lo sé.
Sé que puedo mirar con el corazón y batallar con mis defectos para mejorar mis virtudes.
                                                                                               


                                                                               Lucía Mingorance González.

domingo, 12 de abril de 2015

Tras la neblina, un amuleto



 Quisiera esconderme tras la nube
que poco a poco te va tapando,
el gran corazón que se va cansando
dentro de la musa que siempre tuve.

Eres de un cuento, punto y coma
que prosigue leyendo un secreto,
cuan valioso tu don de amuleto
y una sonrisa: tu buen idioma.

Pues tras la nube me voy asomando,
releo los textos de esos labios
que me cuentan el paso de tus años.


Quizás sea un sueño tan infando
que tú equivalgas a tantos sabios,
como en la vida sufriste daños.




                                                                                         Lucía Mingorance González

El toque amargo de el pensamiento

Soy yo misma, soy mi peor influencia, y si sigo mis acciones, no voy a tolerar mis experiencias.
Temo perder; el tiempo, romper; el hilo, sostener; mi propio peso. Prefiero morir luchando en el tiempo, que ganando soledad en unos segundos. No me basta con soportarme, estoy pensando en ese hilo, que si se rompe, se desmonta mi destino, estoy buscando una unión que sienta lo que no se ha roto aún. Y solo me miro en el reflejo de la cuchara y me veo como la brisa que acaricia al mar: lentamente equivocada.
No tengo prisa y no tengo tiempo; no soy ese tipo que se parece, soy yo, mi persona.
Cuando respiro, absorbo el perfume amargo de las miles de miradas que me observan; "qué va, no me importa".-digo- "me importa,¿qué hago mal?".- pienso-.
A veces, todo se nos da la vuelta, se nos caen las ganas del bolsillo, junto con las únicas monedas de la suerte que pudimos recoger de nuestro pasado. Te llevas la experiencia de haber notado que estás solo ,pero te ayudan, pero no te vale, solo piensas en este nexo: "pero".
Y si no llego a sentirme triste, es porque algo malo estoy haciendo, y en muchos momentos, mi primera opción es despedirme.
Y el reflejarme no quiero que me sirva para darme cuenta de cómo soy realmente. Porque prefiero reflejarme en mi actitud y corregirme por el público. Prefiero darte gracias y quedarme humilde, a perfeccionarme y quedarme sin nada. Si en verdad soy yo, puedo mostrarme y actuar como sé; y a veces no me encuentro, porque no sé que me he perdido y no quiero buscarme, porque me he caído. Y prefiero golpearme y llorar, a golpearme y morir.
No quiero creer que soy valiente, quiero saber que puedo llegar a serlo.



                                       


                                                                                       Lucía Mingorance González

viernes, 24 de octubre de 2014

Quédate conmigo

Hundámonos en el Titanic con las manos bien unidas, para que el cielo no nos separe y enlace nuestras vidas, sé la barca que me salve, de la mar enfurecida, sé un ángel  o un ave que me eleve cuando decida; que todo lo que hago no tiene ni meta ni partida, sé la luz en mi camino , sé la musa de mi vida.
Coge fuerzas para aventurarnos a un colectivo de alegría, a ver si pueden separarnos en esta noche sola y fría. Siéntete siempre conmigo, que esta maldita distancia no va a quedarse de testigo, mientras digo , que la ropa no me abriga , que sólo tú eres mi abrigo. No toleres las mentiras del destino enfurecido, yo te escribo y te pido, por favor:"quédate conmigo."



                                                                               Lucía Mingorance González

viernes, 17 de octubre de 2014

Sueños

Ojalá los sueños fueran infinitos u ojalá los sueños nunca existiesen, los sueños ilusionan y la ilusión es imaginación del ser humano. Inútiles todos los falsos sueños que te abandonan sin contarte el final. Odiosos esos sueños que te atrapan y te hacen creer que la vida es de otra manera.
Ojalá pudiéramos ser los productores de nuestros sueños para así llevarlos a la vida real.
Los sueños deseados son los que menos se sueñan, al fin y al cabo estamos acostumbrados a ser engañados y , a dejarnos llevar por consejos desconocidos.
Todo gran sueño cumplido es un gran regalo del que pocas  veces podemos disfrutar.





                                                                             Lucía Mingorance González

sábado, 3 de mayo de 2014

El corazón perdido

Encontrar un sentimiento abandonado , tirado en el suelo ; cómo osan desecharlo junto con el corazón .Puede que nuestro corazón nos haya defraudado un par de millones de veces , pero son menos que las veces que nos marca el ritmo de nuestra vida.
Observar cómo irradia en nuestros corazones el brillo de su sonrisa que es veneno para el infierno.
Cómo son capaces de abandonarlo , de deshacerse de él, no necesitando su ayuda. Coger un corazón tirado en el suelo, no es robar , es acoger , ¿por qué no regalárselo a alguien que tiene el corazón roto y clavada la pena?
Nunca tengas dos corazones en el mismo pecho , eres traicionado mientras que él es traicionero , te bastará con llorar una sola vez.

 Lucía Mingorance González

sábado, 26 de abril de 2014

Horizonte

Recuerda lo que un día se llevó la marea , lo que escribiste en la arena , y ella lo borró con sus tentáculos acuáticos, recuerda que lo arrastró al horizonte , para hacerte aún más fuerte , para enseñarte a correr cuando es necesario , y a caminar cuando no vas al ritmo de su oleaje.
Bienvenido a la procesión de tu vida , ahora es cuando toca alzar tus alegrías , bailar con ellas y seguir adelante al ritmo de la armonía. ¿Cuántas horas eres capaz de caminar junto a ellas? Sin abandonarlas , sin empezar a detectarte defectos y a desvanecerte. 
Emprende la visita al mundo respirando aire puro y expulsando lo que deseas que la marea se lleve. Si andas de puntillas , que sea para acariciar el "Ballet" , si andas de talones , que sea para limpiarse el zapato ; pero siempre siempre ,¡ pisa fuerte !nunca se sabe si con un mísero dedo meñique pueden llegar a derrumbarte.









                                                                                        

 Lucía Mingorance González



viernes, 28 de febrero de 2014

Contando las estrellas

Ayer hablé con el cielo . No con el cielo concretamente , hablé con mi abuelo. Me senté en una piedra , y contando las estrellas , él se dirigió a mí desde ahí arriba.
-Hola princesa , estas muy guapa , tengo el privilegio de verte todos los días .Desde aquí arriba puedo divisar los sentimientos que se adentran en tu corazón. Sé que no formo parte de tu recuerdo , porque no has llegado a verme , pero cuando vengas a visitarme , estoy seguro de que iluminarás el cielo, siento no haber estado ahí contigo , pero sé que puedes pisar fuerte y levantar las piedras que se encuantran en tu camino , cuando llores , mira al cielo , te lanzaré una sonrisa para que la tuya vuelva a florecer . No tengas prisa por venir, yo te estaré  esperando.Tú disfruta de cada segundo , no te pasará nada , te estaré cuidando.

Mi rostro se llenó de lágrimas , pero a la vez , de una gran alegría por saber que en algún momemto de mi vida le voy a conocer.
                                        Lucía Mingorance González

martes, 21 de enero de 2014

Somos scouts

                                         Somos scouts porque repartimos esperanza
                                         porque si sufrimos no nos duele ,
                                         progresamos lo que prometemos en una alianza  
                                         y logramos que lo malo se fugue y vuele.

                                        En el frío y en el calor,
                                        en la cuesta arriba y en lo llano  
                                        vencemos a la lágrima y al sudor  
                                        y al que tropiece le echamos una mano.        

                                        De la marcha llegaré al final ,  
                                        de la caída evitaré el llanto    
                                        y poniendo un empeño colosal      
                                        haré feliz al que no sonríe tanto.

                                        Como dice aquella canción;      
                                        "ser scout no es ser como te hagan"    
                                         lo vivimos, lo sentimos con el corazón    
                                         levantando la cabeza si con la derrota nos pagan.

                                         Somos scouts porque repartimos esperanza
                                         porque si sufrimos no nos duele ,
                                         progresamos lo que prometemos en un alianza  
                                         y logramos que lo malo se fugue y vuele.



                                                                      Lucía Mingorance González.